
Adscrito a la cadena Palafox, con hoteles en Zaragoza, Las habitaciones, modernas y tecnológicas, siguen el patrón de blanco y esmeralda. Nada de fruslerías: gruesos edredones, puntos de luz en forma de simples bombillas, televisiones de 42 pulgadas y cuartos de baño comunicados con el dormitorio mediante mamparas de cristal o, mejor dicho, conectados a las vistas del río, a través de los generosos ventanales de las estancias. ...