
Un alcor que domine la inmensa llanura castellana constituye un lugar idóneo para instalar un puesto de vigilancia. Así lo entendieron los romanos, finos estrategas, cuando alzaron aquí un campamento. En la Edad Media, se edificó un castillo en ese mismo lugar, donde el propio Fernando II de León instaló su corte, allá por el año 1176. Incluso los muy viajeros Reyes Católicos dieron algún descanso...

En 1453, el conde de Alba y Aliste fijó su residencia en el centro de Zamora. El palacio, destruido parcialmente durante la revuelta de los comuneros, fue reedificado medio siglo después por sus descendientes, que lo agrandaron y embellecieron según los cánones renacentistas. A finales del siglo XVIII se convirtió en hospicio de menores bajo la denominación de Nuestra Señora del Tránsito, retratad...