
En 1453, el conde de Alba y Aliste fijó su residencia en el centro de Zamora. El palacio, destruido parcialmente durante la revuelta de los comuneros, fue reedificado medio siglo después por sus descendientes, que lo agrandaron y embellecieron según los cánones renacentistas. A finales del siglo XVIII se convirtió en hospicio de menores bajo la denominación de Nuestra Señora del Tránsito, retratad...