Calle Areatza 38 48620 Plentzia /Vizcaya (País Vasco|España)
El chalé rehabilitado hace olvidar que un día albergó a un restaurante y que a lo largo de su historia ha pasado por varias manos. Hoy alberga apenas cuatro habitaciones, amplias y luminosas, sin nombres ni números, como la casa del anfitrión. La madera y la forja compiten con el mobiliario, más bien clásico, de la época en que los marrones y granates difuminados estaban de moda. No falta luz en ninguna de las estancias, todas muy amplias. Vale la pena probar la cocina, puramente vasca, a la brasa y con aires de renovación. Los justos, para ser más exacto.
dobles: 2, dobles especiales: 3, suites: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, acceso a internet, linea ADSL, TV satelite, caja fuerte, minibar de pago, plancha, secador de pelo
jardín, salas de convenciones con capacidad para 75personas , chimenea
bar cafetería, restaurante
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Del 10 de enero al 10 de febrero.
Juan Antonio Zaldua
Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000
IVA (8%) no incluido
La amplitud, luz e intimidad de las habitaciones.
El desayuno y el ambiente algo mortecino.
La abuhardillada de arriba, cuyo baño da al puerto deportivo.
El restaurante, que es el negocio principal, funciona muy bien y en él se sirve una cocina vasca a la brasa, con ciertos aires de renovación, los justos.
No demasiada limpieza. Mal servicio habitaciones. Desayuno mediocre.
El hotel esta bien, pero las habitaciones son pequeñas y un pelín sucias, la verdad. Servicio con poca atención.