Avenida Zugazarte 51 48930 Las Arenas/Areeta /Vizcaya (País Vasco|España)
El grupo Ercilla ha elegido la elegancia de Getxo y, en concreto, el paseo Zugazarte, para ubicar esta nueva versión de los chateaux franceses. Su estilo neovasco se ha respetado escrupulosamente gracias a las técnicas artesanas de una rehabilitación que ha finalizado en 2003, después de más de dos años y medio. El interiorismo responde a credos más actuales...
¿Quieres conocer lo más curioso de este alojamiento? Adelante, Fernando Gallardo te lo cuenta.
individuales: 1, dobles: 16, dobles especiales: 8, suites: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, ordenador personal, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, carta almohadas, albornoz, secador de pelo, cosméticos para la mujer
garaje, jardín, salas de convenciones con capacidad para 90personas , salón de estar, business centre
bar cafetería, restaurante
Nunca.
Bárbara Anasagasti
Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000
IVA (7%) no incluido
El grupo Ercilla ha elegido la elegancia de Getxo y, en concreto, el paseo Zugazarte, para ubicar esta nueva versión de los chateaux franceses. Su estilo neovasco, del que fuera responsable el arquitecto Manuel Smith en 1900, se ha respetado escrupulosamente gracias a las técnicas artesanas empleadas por su nieto, también arquitecto, encargado de una rehabilitación que ha finalizado en 2003, después de más de dos años y medio.
El interiorismo responde a credos más actuales: los del minimalismo y la vanguardia, un estilo que se prolonga en las habitaciones, que no llegan a cincuenta, y exhiben una decoración personalizada a base de maderas oscuras, tonos metálicos, crudos, negros y rojos. Lo que llama la atención es que este estilo, en armonía con un equipamiento tecnológico (pantalla de plasma con multitud de canales internacionales, por ejemplo), tenga que convivir con unas desasosegante paredes blancas estampadas con motivos florales en negro: una especie de serigrafía mural de espanto, más propia de una casa campestre victoriana con cierto regusto añejo.
Por eso, para no marearse, mejor salir a sus jardines o contemplar el mar que se respira desde algunas habitaciones, el salón o la cafetería... Eso sí se acerca más al concepto de pura delicia.
Museo Gughenheim, en Bilbao (a 15 minutos).