
Rodeada del verde tapete desplegado a lo largo y ancho de la reserva de Urdaibai, esta torre neogótica irrumpe en el paisaje con la fuerza y la belleza de su piedra caliza y sus mármoles de Ereño. Símbolo de la veneración de la emperatriz Eugenia de Montijo a su pueblo, Gautegiz de Arteaga, fue reconstruido en 1856 por los arquitectos Couverchef y Ancelet, pues sus raíces se remontan al siglo XIII...