Lugar Pago de Sancti Espíritus s/n 47410 Olmedo /Valladolid (Castilla y León|España)
Una pizca de historia, moderno confort e inmersión en aguas mineromedicinales. Ingredientes asentados extramuros de Olmedo, sobre las ruinas del antiguo convento de Sancti Spiritus, de primera mitad del siglo XII y lugar de retiro de Santa Teresa de Jesús y Juana La Loca. Hoy, el misticismo y la alcurnia han dado paso a otras claves más prosaicas. Al edificio principal se le han añadido otros dos, bien integrados, y en su conjunto, las instalaciones destilan señales de este tiempo, acomodo fértil en espaciosidad, luz y formas sencillas. Las habitaciones se valen de cómodos sofás, camas de buen tacto, conexión a Internet y pantalla plana. Y en los espacios conventuales de patio mudéjar y claustro, la irrupción del agua en todas sus manifestaciones, de la zona de contrastes de temperaturas a la piscina interior del centro termolúdico.
dobles: 82, dobles especiales: 4, triples: 10, junior suites: 1, suites: 3;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, carta almohadas, albornoz, secador de pelo
garaje, jardín, piscina exterior, piscina climatizada, salas de convenciones con capacidad para 100personas , gimnasio, sauna, salón de estar, business centre
bar cafetería, restaurante
área de juegos
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Nunca.
Roberto García González
Tarjetas de crédito: MC, V
IVA (8%) no incluido
Fantásticas instalaciones y servicio, y la carta de tratamientos del balneario es una pasada. Coincido en que los sábados puede estar un poco lleno, pero merece la pena todo. En esto influye que está a apenas 1 hora y media de madrid y se llega muy rápido. Las habitaciones son bonitas y cómodas, y la comida es estupenda (el desayuno es un buffet completísimo). Mejor ir sin niños, vuelves nuevo.
Reconozco que no he estado en ningún otro balneario, pero éste es lo más. La comida es estupenda. El hotel, precioso. Y, aunque el claustro termal efectivamente es una delicia, el patio mudéjar es otra dimensión. Para ir con niños y sin ellos, sobre todo para los papás que quieran un fin de semana tranquilo. Se viene renovado. Atención inmejorable. Y desde Madrid a una distancia estupenda: poco más de hora y media de viaje. Eso sí, el precio... pero claro hablamos de un hotel de cuatro estrellas, y todos valen más o menos igual. Tal vez el sábado haya más gente de la deseable, pero es soportable.