
Prometen silencio y estallidos de quiquiriquí. En el 2003 la antigua y destartalada casa del barbero del pueblo vio como sus desconchones y malas hierbas daban paso a la pintura al trapo y a un esmerado y alegre jardín de bancos y hamacas. Mucho primor dentro y fuera, al sol y a la sombra, con la certeza de un lugar elegido para el retiro, en la comarca de la Baronia, en el valle de Palancia, a 15...
