Avenida Ibañez Martin 8-10 44400 Mora de Rubielos /Teruel (Aragón|España)
Aunque todo haga pensar que estemos ante un refugio de sesgo rústico, de esos que proporcionan abrigo a los esquiadores con piedra, calor de chimenea y madera alpina, lo cierto es que los esquiadores, y los que no lo son, encuentran en La Trufa Negra un hotelito moderno y sensorial. Cálido, también. Forrado en piedra, también. Pero iluminada de noche con colores titilantes.
Casi al borde del río Mora, un esquinazo coronado en alero de madera y teja, con arista rematada por un mirador, no parece inquietar demasiado al conjunto homogéneo de Mora de Rubielos, localidad de la Sierra de Gúdar en pleno despegue.
Sin embargo, el interior depara escenas de cariz urbano, de cierta sofisticación en la aplicación de materiales y en la elección de texturas. Plasmas colgados de las paredes. Butaquitas de diseño. Trazos rectilíneos. Vidrio, cristal tintado y superficies retroiluminadas. Los espacios de charla, reposo y celebraciones, así como la nutrida área business, advierten de una clientela diversificada en turismo de montaña –no faltan guardaesquís y secabotas- y público de empresa.
En la zona spa, las vistas al pueblo a través de un enorme ventanal tonifican tanto como los tratamientos antiestrés o los circuitos de envolturas. Y el confort de las estancias desborda elegancia y contención. Equipamiento ajustado a una función high tech, edredones gosipinos, grafismo sugerente, líneas puras y cuartos de baño bien iluminados.
dobles: 30, dobles especiales: 5, junior suites: 4;
todas con
calefacción, aire acondicionado, acceso a internet, monitor plano de TV LCD/Plasma, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar gratis, habitaciones no fumadores, carta almohadas, albornoz, secador de pelo
garaje, guardaesquis, salas de convenciones con capacidad para 165personas
bar cafetería, restaurante
servicio de canguro, área de juegos
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Nunca.
Jorge Alcón Gargallo
Tarjetas de crédito: EC, MC, V
Impuestos incluidos
sencillamente Fantástico. Muy recomendable. Es todo.. la decoración, la restauración (un sobresaliente con matricula para el chef y su equipo) la atención, la limpieza.... Es acogedor con un estilo vanguardista en perfecto maridaje con la piedra austera y la iluminación siempre sorprendente. El spa, es simplemente perfecto, completo y cuidado hasta el último detalle. Recomiendo este hotel a toda a quella persona que desee pasar desde una noche hasta varios dias en un ambiente íntimo y casi sofisticado, sin ser por ello inaccesible, ya que la relación calidad precio está muy equilibrada.
Sin palabras. Es fantástico, con habitaciones elegantes y amplias, servicio impecable, restaurante buenísimo... Y qué decir de las zonas comunes, la biblioteca... Mora y sus alrededores son una maravilla. Además, Teruel está a un paso.
Una joya en el centro de una zona asombrosa, con grandes parajes, en la cual pudimos difrutar de la naturaleza. El spa es de visita obligada, la distribución es sencillamente perfecta: tuvimos nuestros 90 minutos de gloria. Comida exquisita, habitaciones acogedoras, personal agradable y muy atento.
En su habitación disfruté de champán durante las dos noches. El menú de degustación fue amplio y de una calidad buenísima.
Réplica del hotel:
Respecto a esta queja, el pequeño error fue que en la agencia de viajes les dijeron que la oferta incluía ciertos datalles como el spa y la botella de cava. Pero la reserva (y su precio) que a nosotros nos cursó la agencia no coincidía con la que el cliente esgrimía. Adjunto a la dirección de Notodohoteles.com una copia de dicha reserva en la que se puede comprobar que los servicios demandados consistían en una habitación doble con desayuno. Por ningún lado aparece la botella de cava ni el spa, como argumenta nuestro cliente. El hotel no publicita ninguna oferta o paquete para las fechas del 1 al 4 de mayo, que son días de puente. Por otro lado, las habitaciones ubicadas en la cuarta planta son muy acogedoras, ya que tienen el techo abuhardillado y resultan más amplias. Todas las habitaciones están climatizadas, y la temperatura la puede regular cada cliente a su antojo. Lo que más nos sorprende es el comentario de nuestro spa, ya que el resto de clientes sólo han tenido elogios hacia estas instalaciones: 275 metros cuadrados de zona lúdica, con un circuito de 90 minutos distribuido en tres alturas con luz natural y un mirador para poder tomar un zumo o té. Sentimos que su fin de semana no haya sido como ellos deseaban, pero creemos que pusimos todo nuestro esfuerzo en solucionar las posibles confusiones.
El hotel está ubicado en un pueblecito pequeño en el que no hay mucho que ver, quizá demasiado tranquilo y pequeño. El spa es más pequeño de lo que esperaba y quizá los tratamientos un poco caros, pero está bien distribuido. Los desayunos son generosos. Sólo que tuvimos un pequeño percance: en la oferta que contratamos a través de un operador nos incluía una botella de cava, y así lo teníamos por escrito. Al pedir la botella nos dijeron que no tenía conocimiento de esa oferta. Por no discutir por una botella que cuesta unos 4 euros, y después de haberme gastado el dineral que me dejé ese fin de semana, dejé pasar el tema. Pero no me gustó que no tuvieran el detalle de habernos preguntado al día siguiente si habíamos solucionado el problema o si tenía el comprobante. Nuestra habitación estaba en la última planta, con unos cambios de temperatura horrorosos.



(Estas ventajas están sujetas a la disponibilidad del hotel)
¿Quieres saber qué más privilegios obtienes al ser socio VIP de Notodohoteles.com? Pincha aquí