Lugar Las Cañadas del Teide s/n 38300 Las Cañadas del Teide /Tenerife (Canarias|España)
Menudo espectáculo. Dormir en el interior de un cráter apagado. Más prosaico es hablar de una construcción de dos plantas y una tercera abuhardillada, con balconadas típicas canarias en el cuerpo central. Totalmente remodelado, gracias al impulso del anterior director de la red, Eduardo Moreno, se ha tenido muy en cuenta el contexto natural en que se ubica el parador, dentro del mismísimo parque nacional del Teide.
Por supuesto, el respeto ecológico fue escrupuloso. Se repintó el ocre de la fachada, más acorde a su entorno, se reordenó los interiores, con especial atención a la gran chimenea de piedra del salón de estar, se mejoró la iluminación de las vitrinas de piedras volcánicas y se escogió un amueblamiento alegre y confortable, en detrimento de aquel castellano propio de otra época.
Las habitaciones, generosas en equipamiento aunque se echa en falta accesorios más contemporáneos, se siguen quedando algo pequeñas por la cantidad de muebles fabricados en madera de cerezo. El baño, por su parte, sí entra en la nueva era como merece un establecimiento así, kit de aseo incluido. Pero los reproches se olvidan cuando el cliente sale a su terraza con vistas al Teide o al Roque Cinchado.
El hotel cuenta además con una zona deportiva que incluye gimnasio, sauna y piscina climatizada cuyo camino de acceso se ve demasiado expuesto a las dependencias interiores. En cualquier caso, el espectáculo está ahí fuera, cada vez que uno se da un buen chapuzón matinal.
individuales: 1, dobles: 34, dobles especiales: 2;
todas con
calefacción, TV satelite, TV Canal Plus, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, secador de pelo
piscina climatizada, salas de convenciones con capacidad para 25personas , gimnasio, sauna, salón de estar
bar cafetería, restaurante
Nunca.
Pedro Cruz Díaz
Puchero canario y las papas arrugadas con mojos en el Parador
La ciudad de La Laguna, declarada Patrimonio de la Humanidad. Y también las zonas monumentales de la Villa de La Orotava y Garachico. O los museos de Historia y la Ciencia y el Cosmos. Pero si además eres amante de la botánica, no puedes dejar de acercarte a conocer el Drago Milenario en Icod de Los Vinos y el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz
El pico del Teide te ofrece un entorno incomparable para practicar el senderismo. Así mismo, merece la pena una visita a los parques rurales de Anaga y Teno. Y si te apasiona la astrofísica, el magnífico cielo de la Cañadas del Teide te ofrece la posibilidad de hacer observaciones con el telescopio del Parador