
Tal vez, de haberla conocido, el propio Machado hubiese deseado ser un invitado más de la posada. Mucho de su Soria literaria se escribe aquí, a los pies de la sierra de Urbión, bajo la sobrecogedora Laguna Negra. Y se lee ante la reciedumbre de sus muros, cargados de tinta romántica hasta reventar. Se hace hotel al entrar. Al entrar se hace hotel y al volver la vista atrás se ve la senda por dond...
