
Como tantos otros ejemplares de la red nacional de Paradores, su ubicación ya justifica el viaje. Suelen ejercer muchas veces de miradores sobre el paisaje y la población que les da nombre. Pasa con el de Soria, todo un emblema del que los sorianos presumen y al que el espíritu de Antonio Machado siempre se acaba asociando, parador reabierto en 2005 después de una profunda rehabilitación. Sobre el alto del parque el Castillo, ...


Tal vez, de haberla conocido, el propio Machado hubiese deseado ser un invitado más de la posada. Mucho de su Soria literaria se escribe aquí, a los pies de la sierra de Urbión, bajo la sobrecogedora Laguna Negra. Y se lee ante la reciedumbre de sus muros, cargados de tinta romántica hasta reventar. Se hace hotel al entrar. Al entrar se hace hotel y al volver la vista atrás se ve la senda por dond...
