Calle Isabel II 9 07701 Maó /Menorca (Baleares|España)
Todo gira en torno a una gran escalera central, distribuidora de salones, cocina y estancias, tan sólo seis. Éstas, impolutas, con paredes de blanco luminoso y camas a juego en contraste a las pinceladas magentas y verdes de lamparitas y jarapas o frente a la sobria neutralidad de cojines, cortinas o butacas, según habitación. Más estallido de color en los cuartos de baño, con azulejos blancos y grises o pinturas al trapo, pero todas con juegos de toallas de vivos tintes. Contigua al patio, la cocina familiar, de andar por casa... de playa. El patio, muy agradable, recibe el sol menorquín con ganas, aunque encuentra parapeto en una socorrida sombrilla y modorra en una hamaca de lo más apetecible. No en vano, estamos en una casita señorial de 1740.
dobles: 4, dobles especiales: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, Tv color, monitor plano de TV LCD/Plasma, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, cafetera, habitaciones no fumadores, carta almohadas
Salida a las 17 horas, salón de estar
De noviembre a febrero.
Blanca Madruga
Una buena manera de admirar la influencia inglesa presente en la arquitectura de Maó es visitar el hotelito Casa Albertí, no sólo por sus fantásticas vistas, por ejemplo desde su azotea, sino porque en sí misma esta mansión señorial del siglo XVIII exhibe detalles tan de la época como los balcones antiguos llamados boinders -galerías acristaladas- o las ventanas de guillotina y pestillos.
La bahía del pueblo. Además, su casco histórico accesible desde la costa de ses Voltes, con una escalera para peatones. La plaza del Carme y de España. El mercado de verduras situado en el claustro de la iglesia del Carme. Como curiosidad, la influencia inglesa se percibe en las galerías acristaladas o boinders, así como en las ventanas de guillotina y pestillos.