La Pousada Flor da Rosa ha sabido conjugar la construcción del siglo XIV de la Orden de Malta con instalaciones de vanguardia. Audacia para innovar y respeto por conservar, las claves del éxito de un alojamiento de lujo en tierras lusas.
La Pousada Flor da Rosa ha sabido conjugar la construcción del siglo XIV de la Orden de Malta con instalaciones de vanguardia. Audacia para innovar y respeto por conservar, las claves del éxito de un alojamiento de lujo en tierras lusas.
Camino Camí Vell 57 07710 Sant Lluís /Menorca (Baleares|España)
Caserío menorquín del siglo XVI recuperado de la ruina en 1996 por sus dos propietarias, una artista postimpresionista y una diseñadora de ropa, Lindsay Mullen y Sheelagh Ratliff. En un tranquilo paraje del sur de la isla, confiaron en la perpetuidad de elementos originales como los arcos, la piedra y la madera vista de techos y muros. Aprovecharon el jardín para convertirlo en una explosión colorista y aromática de rosas, lavandas y buganvillas, edén botánico que florece hasta rodear la preciosa piscina, de inspiración romana.
Las habitaciones ofrecen una decoración personalizada, quizá algo cursi. Unas más sobrias, otras más vistosas. Y el interior, en los salones y biblioteca, conserva el frescor y el confort de aspecto rústico y detallista. Tanto como el restaurante, prolongado hasta la terraza. El arte pictórico de Lindsay Mullen muestra en una exposición permanente aún más color y viveza para aportar al conjunto.
individuales: 8, dobles: 4, dobles especiales: 4, junior suites: 1, suites: 1;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, linea ADSL, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, TV Canal Plus, lector DVD, mesa de trabajo, caja fuerte, plancha, habitaciones no fumadores, albornoz, secador de pelo
servicio 24 horas, jardín, piscina exterior, zona WIFI, salas de convenciones con capacidad para 28personas , salón de estar
bar cafetería, restaurante, restaurante al aire libre
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
admitidas
Sólo animales pequeños.
Del 23 de diciembre al 30 de abril.
Lindsay Mullen
Tarjetas de crédito: MC, V, 6000
Impuestos incluidos
El precio muy alto para habitaciones sin vistas, frías, incómodas y oscuras. Un ambiente frío, excepto la cariñosa atención de las chicas, que están por la mañana hasta el mediodía ocupándose del desayuno y del bar. El desayuno es repetitivo, nada peculiar, lo mismo que el restaurante. Falta de servicio por la tarde en el bar: "sírvete tú mismo". Por la noche ya un muermo. En general nada corresponde a las fotos expuestas en su publicidad, y hay un ambiente distante. Para una noche bien, para más aburrido y demasiado caro. Por la noche hay que pasar por un jardín mal iluminado. Y la gente molestando hablando por el móvíl en la terraza a lado resolviendo sus negocios, invadiendo tu intimidad...
El elevado precio de la suite no corresponde para nada a la comodidad de la misma. Es grande, incluso tiene una pequeña cocina, pero es húmeda y fria. La decoración no sabría como definirla, pues está llena de ángeles en todas partes, baño inclusive... La suite se encuentra en el jardín y no tiene ninguna vista. El personal en su mayoría es inglés, al igual que los clientes. Los desayunos simplemente son buenos, pero repetitivos..., nada especial. Lo mejor del hotel ha sido el trato del personal, correctísimo.