
Fiel al espíritu trabajado en las casas prediales menorquinas, la familia Triay Barber, natural de Es Migjorn, reproduce sus gestos y detalles más pulcros en este antiguo casat de piedra reconvertido en hotelito rural pero de intenciones boutique. Su finca, a lo largo de casi 90 hectáreas, estuvo dedicada antaño a la producción de cereales y de leche, precisamente materia prima con...