Hotel Hospes Maricel ( Cas Catalá-Ses Illetes/Illetas / Mallorca )

Carretera d'Andratx km 11 07181 Cas Catalá-Ses Illetes/Illetas /Mallorca (Baleares|España)

Teléfono:
971707744
fax:
971707745

Descripción

La cadena Hospes ha recuperado este clásico de la capital mallorquina y lo ha convertido en uno de los mejores hoteles de la isla, a pocos metros del Palacio de Marivent. Aquí se confunden el mar y el cielo, como se confunden también el espíritu art déco del edificio y el minimalismo refinado de sus interiores, obra del Hospes Design Team, con el arquitecto Xavier Claramunt a la cabeza. El espacio y la luz comparten protagonismo con maderas de color wengué, sillones de cuero, lencería blanquísima y cuadros realizados por Axel Oliveras y Fernando Nieva.
El sello de Claramunt se prolonga en los baños, que lucen espectaculares paneles de cristal acidulado, bañeras de corte clásico y elegantes accesorios. Salones con lo último en tecnología, una biblioteca selecta, y madera de teka y piedra de marés en unos exteriores donde es casi inevitable ensimismarse al atardecer, frente a una piscina cuyo límite se pierde en la bahía.
Empezar el día en el Maricel no es un mero trámite, pues su desayuno es todo un homenaje reconocido en una de las Cumbres de Gastronomía Madrid Fusión como el mejor del mundo. Su experiencia culinaria, sin carta ni bufé, es un menú degustación compuesto, entre otras delicias, por: melocotón-lavanda, taco de melón con bola de helado-espuma-fruta y calabacín, zumos de néctares y digestivos, refrescos naturales, mantequillas y maracuyá, chocolate blanco-naranja, praliné de almendra y avellana, cremas y mermeladas, lácteos y cereales, bollería y repostería dulce, bocadillos salados y huevos.

La última novedad es la ampliación de las instalaciones a cargo de EQUIP Xavier Claramunt, un proyecto que acoge tres nuevos edificios conectados con la casa principal a través de una senda de piedra margera. A estrenar en ellos, 24 nuevas habitaciones frente al mar y un nuevo espacio Bodyna Spa. Si en el pasado se recuperó el mar, ahora se recupera el bosque en un recorrido informal entre bancales, taludes y terrazas erosionadas. Precisamente esta ampliación mereció, entre otros que van cayendo, el premio al Mejor Nuevo Edificio en los European Hotel Design 2009.

Recréate con la ficha completa del hotel si accedes a la Crítica de Fernando Gallardo.

Datos de interés

Habitaciones:

dobles: 26, dobles especiales: 18, suites: 7;
todas con calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, linea ADSL, Tv color, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, lector DVD, caja fuerte, minibar de pago, prensa diaria, carta almohadas, albornoz, secador de pelo, cosméticos para la mujer


Instalaciones:

servicio 24 horas, garaje, jardín, piscina exterior, piscina climatizada, salas de convenciones con capacidad para 90personas , gimnasio, sauna, salón de estar, transporte al aeropuerto


Comidas:

bar cafetería, restaurante, restaurante al aire libre


Discapacitados:

algunas habitaciones adaptadas para discapacitados


Cierra:

Nunca.


Gerente:

Susana Tejada Oliver

Tarifas

 
Precios Orientativos

Hab. doble

265-470 €

Hab. doble especial

350-620 €

Suite

426-710 €

Desayuno

28 €

 

Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000

 

IVA (8%) no incluido

 

Crítica de F.G.

¿Queda algo por añadir o ya está todo dicho? Amén de lo citado anteriormente, Maricel es mucho más. Pero siempre mar-i-cel. Un capricho de vanguardia que se permite el lujo del clasicismo de una fachada de piedra, arenisca y mármol. El pseudo neoclasicismo de la entrada se afana en convivir con la alta fidelidad, las pantallas panorámicas o las conexiones ultrarrápidas de los salones y dormitorios, y es que tras 14 años de clausura, la ola de los nuevos tiempos parece haber lavado los espacios y las formas.
Ya no es el antiguo palacio que la bahía vio nacer en los años cuarenta. Hoy imanta desde la pureza volumétrica, desde el trazo pulido. Y el arbitro de esa ola de modernidad tiene nombre: Chus Asiaín, sinónimo de sensibilidad interiorista, tan necesaria para la suave transición exterior-interior. Para el exterior, poco más se podía hacer que conservar las balaustradas de terrazas y balcones o la galería de influencias italianas situada en el ala sur.
No cabía retocar en lo más mínimo esa postal de puesta de sol sobre el horizonte palmesano. En todo caso mejorarla, con la piscina azulísima como prolongación de las aguas salinas, abajo, donde el pantalán flotante amarra a los privilegiados que acceden al hotel desde sus embarcaciones. Lujo de lujos. Similar al de su portentoso e innovador desayuno, motivo de reconocimientos y premios.


LO MEJOR:

Las vistas desde el comedor, la terraza y la mayoría de las habitaciones junto con el diseño de la piscina, volada sobre el mar y confundida con el horizonte.


LO PEOR:

La visión trasera del hotel y de sus costados, por culpa de los feos rascacielos que inmolan la belleza de Illetas, en la costa de Calvià.


HABITACIONES RECOMENDABLES:

Todas las que miran al mar, luminosas y decoradas con un minimalismo serio, refinado, sensual. No faltan los detalles florales sobre las mesas y en las repisas del cuarto de baño. Algunos de los muebles, en hacer y madera noble, han sido diseñados por Chús Asiaín en exclusiva para el hotel. La atmósfera es inmaculada.


HABITACIONES CON VISTAS:

Desde luego, la suite 11 impresiona por sus vistas al mar y por la enorme terraza a la que se asoma. En ella uno se siente como sobrevolando el dulce oleaje mallorquín; más aún, como subido al mástil de un velero con todo el azul bajo los pies y en el horizonte. La habitación 14 también mira al mar desde una terraza idílica para tomar el aperitivo antes de bajar a cenar delicias mediterráneas, y deleitarse contemplando el mar iluminado al pie del hotel.


COMER:

En el restaurante del hotel, que además ofrece la posibilidad de cenas privadas al aire libre, o en Tristán: Local 1, Puerto Deportivo de Portals Nous. Menú: más de 30 euros. Elabora una cocina de autor no exenta de audacia. Recetas creativas de fundamentos mediterráneos y bodega y servicio de alto nivel.


ALREDEDORES:

Portals Nous (2 km). Palma (4 km).


ACTIVIDADES:

Esquí acuático, wakeboard, parascending, submarinismo, pesca deportiva, alquilar yates y barcos de vela o jugar al golf en un campo que queda a sólo un kilómetro del hotel.


El hotel recomienda

No hay otro nombre más indicado para este establecimiento que el de Maricel. Su nombre hace referencia a su magnifica vista, un lugar donde se funde el cielo con el mar.

Situado en un paraje único, entre Marivent Y Portals Nous, y a cinco minutos del centro de Palma, la historia de este antiguo palacete se remonta a los años 40, cuando el empresario Victorio Luzuriaga decide levantar un hotel con un marcado talante cosmopolita destinado a albergar a un publico de prestigio internacional.

Después de permanecer cerrado durante un periodo de 14 años, y llevar a cabo una profunda remodelación, el Maricel ha vuelto a abrir sus puertas de la mano de la cadena Hospes.

Bajo las órdenes del arquitecto Xavier Claramut son varios los cambios que se han efectuado preservando la singularidad histórica del edificio. La calidad y calidez se respira en sus 29 habitaciones, que recobran el glamour de la época en la que fue construido, pero al mismo tiempo ofrecen las innovaciones tecnológicas que actualmente se pueden encontrar en el mercado como son televisión panorámica, DVD o cadena de alta fidelidad e Internet. La decoración de las estancias se basa en materiales nobles.

Cabe resaltar asimismo la concepción funcional y actual que ofrecen los baños, un verdadero lujo de estilo art déco con un efecto muy acogedor. Tanto la remodelación del baño como la del resto de la habitación se han basado en tres ejes fundamentales: la comodidad, el espacio y la luz. Y es que la luz, junto al mar, está muy presente en todos los rincones.

Las tonalidades azules del mar Mediterráneo se aprecian con total claridad en los jardines que rodean el Maricel, que tansportan a la necesidad imperiosa de relajarse cuando uno se encuentra de vacaciones o de trabajo. Sentarse en la terraza a contemplar el mar es el máximo de los placeres, como lo es darse un baño en su piscina que se convierte en una extensión del océano. De esta manera, según en qué punto del establecimiento se esté, se puede llegar a confundir el agua de la piscina con la del mar.

Si el carácter mediterráneo está presente en todas las instalaciones y servicios del Maricel, no lo iba a ser menos en su cocina. La gastronomía de este establecimiento recupera las materias primas de la isla y las contempla en su carta.

El estableciemiento cuenta con una biblioteca y dos salas de reuniones con capacidad para 40 personas. También dispone de embarcadero, otro elemento diferencial de este exclusivo producto, en el que se incluye un servicio de transfer entre el hotel y el aeropuerto por mar.

Opiniones




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