
Gabriel y Juana heredaron esta possessió mallorquina del siglo XVI y una finca rústica de 150 hectáreas dedicadas principalmente al cultivo de la vid con la que elaboran sus propios vinos. Su nombre alude a las extensiones de bosque de pinos y encinas de la dominación musulmana. El origen del predio hay que remontarlo a los tiempos de la Mallorca islámica, pues tras la conquista cristiana de 1229 ...
