
Altar de dioses llamaba la vieja leyenda a este emplazamiento, entre olivos y almendros, donde Andy Chapell y Pauline Elkin han restaurado un viejo molino para convertirlo en un acogedor hotelito rural con encanto. Desde el año 2000 las habitaciones disponen de un equipamiento más completo, todas ellas de diferentes colores y todas también confortables, decoradas con telas locales y mobiliario ron...
