
Algo más de un lustro de existencia lleva a sus espaldas este oasis situado en mitad de la capital de Madeira. En sus jardines aún se deja sentir el aroma del hinojo (funcho, en portugués) por el que recibe su nombre la ciudad de Funchal. Esos jardines preñados de plátanos, palmeras, buganvillas y parterres de grama, a los que se asoman la mayor parte de las habitaciones. En el centro se encuentra...