
Gracias a su particular estilo arquitectónico y a sus espectaculares vistas sobre el océano, casi parece una isla dentro de otra. Encaramado en un promontorio rocoso a 20 minutos en coche de Funchal, el hotel presume de su condición de vigía bajo el arco diurno que recorre el sol. Frente al Atlántico se sitúan las mesas del comedor, un paralelepípedo de vidrio concebido por el arquitecto Tiago Oli...

A escasos kilómetros de la capital de una isla tradicionalmente turística, se levanta este pabellón de caza de principios del siglo XIX. Contagiadas por la distinción del vecino campo de golf, las tres casas que suma el alojamiento rezuman clasicismo nada más traspasar el umbral. Las alcobas destacan por su moderno equipamiento y sus adecuadas dimensiones, aunque se echa en falta una decoración al...

Anidado entre el follaje de un encantador bosque en lo alto de un monte, Choupana divisa la bahía de Funchal desde el año 2002. El equipo formado por los arquitectos Michel de Cabaret y Miguel Mallaguerra, junto con el arquitecto decorador Didier Lefort, comenzó a pergeñar el proyecto cuatro años antes, con la vista puesta en el exotismo y en la originalidad de formas, al estilo de otros paraísos ...

Típica arquitectura de la Madeira de preguerra, de aspecto elegante y refinado por su techumbre negra y el azul pálido de su fachada. Interiores de corte clásico, de ambiente acogedor. Destaca el mirador acristalado en uno de sus costados. Recomendado para los amantes al golf, aunque su estratégica ubicación cerca de los más conocidos senderos de la isla le hace valedor de cualquier tipo de client...

La recuperación para la causa de un viejo edificio en ruinas en el centro de Funchal supuso el nacimiento de un hotelito urbano y de diseño contenido en un renovado inmueble de fachada blanca, roja y gris, color con el que se tiñe la mayor parte de los interiores. El gusto de la decoradora Lilia Correia es el de crear espacios sugerentes y sofisticados, como en el restaurante italiano 560, en la p...

Los jardines del lago conforman hasta 25.000 metros cuadrados de edén botánico, rebosante de palmeras, dragos y especies exóticas por donde, al menos los últimos 45 años, lleva vegetando a su aire Colombo, una tortuga gigante. Entre la exuberancia de estos jardines, un lago con cisnes. Entre los árboles de mango, una zona de relax con piscina climatizada, sauna, baño turco y jacuzzi. E...

Algo más de un lustro de existencia lleva a sus espaldas este oasis situado en mitad de la capital de Madeira. En sus jardines aún se deja sentir el aroma del hinojo (funcho, en portugués) por el que recibe su nombre la ciudad de Funchal. Esos jardines preñados de plátanos, palmeras, buganvillas y parterres de grama, a los que se asoman la mayor parte de las habitaciones. En el centro se encuentra...

Con la bahía de Câmara de Lobos a sus pies, la finca de Estreito permanece envuelta en sus jardines tropicales. Una espléndida piscina con vistas al océano y una bonita estampa de edificio de aspecto colonial le sirven para empezar con buen pie. Al otro lado del umbral, sin tanto influjo soleado, los interiores se revelan elegantes, de finura a veces cursilona pero cálidos y confortables. Salones ...

Al estilo de los establecimientos de la capital de la isla de Madeira, Quinta do Monte reivindica el valor de unas buenas vistas y de un entorno vegetal a punto para el paseo y la respiración profunda. Entre los jardines tropicales, una capilla rematada con los típicos azulejos portugueses se presenta como el rincón apropiado desde donde asomarse a la bahía. La casa principal, en tonos almagre, pr...

Uno de los hoteles hermanados a aquellos que sobrevuelan la bahía de Funchal trata de emular la categoría de sus parientes pero no puede competir en cuanto a la dimensión de su ajardinamiento ni al impacto de sus vistas. Sus cuatro estrellas dan para una piscina rectangular, un cuidado tapete de césped y una casita señorial bien dispuesta y acogedora. Cuadritos de gruesos marcos, lámparas retorcid...

El orgullo hotelero de la isla se gesta gracias a establecimientos como estos. La tradición del lugar cuenta la llegada en 1836 de un joven escocés de nombre William Reid. Cómo un hombre sin blanca se convirtió medio siglo después en padrino de un referente del lujo y la distinción como el palacio que lleva su nombre, no viene al caso. Lo que si merece un inciso es el famoseo de otra época, de muy...

Tres nombres. Ricardo Bofill al frente de su equipo que se encargó de dar forma al moderno contenedor de este hotel ubicado en el centro comercial Funchal Centrum. Nini Andrade Silva, decoradora responsable también del Fontana Park de Lisboa y practicante de su característico ninimalismo. Antonie Westermann, multiestrellado chef y coordinador de los restaurantes del hotel. Tres nombres que hablan por sí solos acerca de esta...