
No deja de estar en uno de los corazones palpitantes de Lisboa, aquel que comenzó a latir justo después del fatal terremoto del año 1755. El barrio de Lapa nació en torno a la mansión del primer barón de Porto Covo, en la calle S. Domingos, y pronto se plagó de embajadas y edificios oficiales. En este aristocrático sector de la capital se levantó en 1870 lo que hoy es el Lapa Palace. Fue residenci...


No es causalidad que Wim Wenders o Roberto Faenza localizaran películas como Lisbon Story o Sostiene Pereira en un escenario de tal magnitud. La del palacio más antiguo de Lisboa, levantado en el siglo XV bajo el embrujo cautivador de la barriada árabe de Alfama, adosado a los contrafuertes del Castillo de São Jorge. El hoy monumento nacional fue rehabilitado por Pedro Quirino da Fonseca y Felipe ...

Todo un palacio afrancesado, convertido en monumento nacional y lugar de descanso exclusivo en Alto de Santo Amaro. Fruto de la recuperación del antiguo Palácio Valle Flôr, la suntuosidad hace acto de presencia nada más enfilar el vestíbulo, tras haber atravesado los jardines, adornados por especies subtropicales, y admirado la vistosa fachada amarilla. Dos señoriales escaleras a ambos lados aprov...

Pequeño establecimiento cercano al castillo de São Jorge, construido sobre el emplazamiento de la antigua torre Porta d’Alfora y sobre los restos de la muralla. Con vistas a la ciudad, al Tajo y a dicho castillo, las habitaciones se han decorado según el patrón del artista-pintor Luis Lemos, que ha elegido obras de pintores contemporáneos como Luis Feito, Martin Barré, Joe Downing o John F. Koenig...

Uno de los tres hoteles Tivoli de Lisboa, vuelve a la vida en 2008 con una imagen renovada y mucho más contemporánea supuestamente inspirada claves derivadas de la naturaleza. Si hay que ceñirse al nombre, antes de entrar el huésped puede encontrarse con él, aunque casi lo mejor es dar con la piscina redonda, exterior y climatizada....

Tivoli Lisboa reinauguró sus instalaciones cinco estrellas en julio de 2008. El interior del hotel se expresa con independencia, más clásico y con un regusto algo más histórico, ya sea por el efecto de su enorme atrio o de alguno de sus salones y comedores. Ahí está por ejemplo la brasserie francesa, cargada de atmósfera clásica y teatral. Para acceder al bar y restaurante Terraço hay que subir hasta la novena planta, sinónimo de vistas espectaculares sobre Lisboa por su completo acristalamiento. ...

Antiguo convento marianista del siglo XVII donde la tradición y la modernidad conviven en armonía. El patio conserva la esencia de paz y silencio monacal al amparo de una arboleda y de una gran palmera. Presta especial atención a la cocina, servida en un comedor decorado en tonos blancos y azules y forrado de madera....