
La mansión del deán Ortega, fechada en el siglo XVI y reformada por completo una centuria más tarde, ha adquirido algún renombre fuera de las fronteras españolas desde que Paul y Jane Bowles se hospedaron en sus habitaciones.Aquí nada tiene desperdicio. El patio interior, con 16 pilares que circundan el empedrado, es un capricho estético para retratarse de bodorrio. Después de encontrarse de fre...