
Distante de los tipismos acostumbrados en la red de paradores, este establecimiento diseñado por el arquitecto José Luis Manzano en los años 60, adquiere nuevas virtudes tras numerosas rehabilitaciones, la última en el año 2002. Por fuera, un pinar, un gracioso jardín y las dunas de la despejada playa dotan al conjunto de un indiscutible valor ecológico. No en vano, Doñana queda a tiro de piedra. ...