Camino de Ventaiola s/n 17534 Ribes de Freser /Girona (Cataluña|España)
Aquí el silencio no pasa inadvertido. Existe, es real. Bajo la denominación de hotel rural y spa, este establecimiento se encuentra elevado a 1.000 metros de altitud a las afueras del pueblo de Ribes de Fesser, cerca de Vall de Núria. Su construcción montañesa, digamos, contemporánea, es una oda a la vista. Los ventanales no solo dejan pasar la luz, pero también ofrecen vistas de los verdes prados y bosques que rodean la zona. Los techos a dos aguas dispuestos de forma irregular le confieren cierto charm.
Las 17 habitaciones, bautizadas con poemas referentes al viento, llevan ensolado de barro, moblaje funcional y una bañera revestida en madera integrada al dormitorio. El material se repite en la zona spa. Su decoración combina maderas de tonos claros y oscuros y pizarra.
Darse un baño en la piscina significa apreciar el tono verde del campo al otro lado de la cristalera. La zona wellness también tiene bañera de hidromasaje hydra plus, sauna finlandesa, hammam, ducha escocesa, duchas bitérmicas, de contraste y de esencias, pediluvio, mármoles calientes, zona de masajes…
dobles: 4, dobles especiales: 11, triples: 1, suites: 1;
todas con
calefacción, aire acondicionado, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, habitaciones no fumadores, albornoz, secador de pelo
jardín, piscina climatizada, salas de convenciones con capacidad para 30personas , sauna, salón de estar, business centre
bar cafetería, restaurante
área de juegos
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Del 7 al 30 de noviembre.
Marta Perramon
Tarjetas de crédito: EC, MC, V, 6000
IVA (8%) no incluido
Spa molt tranquilet. Esmorzar a simple vista net, però si mires racons hi ha teranyines. Es sopar força bé i qualitat-preu correcte.
Vergonzoso que un hotel de 4 estrellas no te cambien las sábanas que has manchado involuntariamente por una herida en la mano. O no te vacíen el cenicero. O no limpien el suelo del baño que se ha ensuciado con barro por haber hecho un paseo por la montaña.