Calle Balmanya 24 17753 Espolla /Girona (Cataluña|España)
Algo así como el capricho personal del reconocido diseñador de interiores, Josep Canaleta, en su hábitat natural, el Ampurdán de pura cepa, en mitad del parque natural de L’Albera. El capricho toma forma sobre una casa señorial del siglo XVII situada junto a la iglesia del pueblo. Rasgos reconocibles de arquitectura local, de envoltorio ajardinado, de piscina soleada y tranquila, al servicio de unos interiores luminosos y mediterráneos, donde el armazón rústico se empapa del colorido y los avances vanguardistas.
Sin el apoyo inestimable de un restaurante –algo habrá que hacer, el puchero ampurdanés merece un esfuerzo y la tradición se impone en cada establecimiento de la zona- y con tan sólo cinco habitaciones, el hotel se basta para imponer su personalidad.
Cada estancia encierra una sorpresa, un aditamento que la hace especial, ya sea un jardín privado o una terraza, y se encierran en estructuras gruesas, casi cavernosas, de paredes rugosas y techos abovedados. Pero su contenido es terso, a veces minimalista, y sus prestaciones de lo más avanzadas: televisión satélite, DVD, ADSL, wi-fi, jacuzzi... A falta de un buen bocado que echarse a la boca, bien está una sala de proyecciones, una de masajes y otra de reuniones. Y una biblioteca... que el saber no engorda.
dobles especiales: 2, suites: 3;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, TV interactiva, Tv color, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, radio, lector DVD, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar gratis, plancha, habitaciones no fumadores, albornoz, secador de pelo
Salida a las 17 horas, servicio 24 horas, garaje, jardín, piscina exterior, zona WIFI, salas de convenciones con capacidad para 20personas , salón de estar, chimenea, business centre, transporte al aeropuerto
bar cafetería
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Del 20 diciembre al 10 de enero.
Pau Canaleta
Hotel de pocas habitaciones ideal para descansar y relajarte, a poca distancia de playas zona Cap de Creus. Habitación (la nuestra era la verde) amplia, con jardín privado( en el que hay tortugas ), acceso directo a piscina y/o jardín y entrada independiente. Super luminosa, amplia y muy bien decorada. Desayunos con productos de muy buena calidad, excelente trato del personal, muy acogedor. Muy, muy recomendable. Nosotros viajamos con niños pequeños y volveremos, seguro.
Tuvimos la enorme suerte de alojarnos en la suite de las piedras, pues tanto mi marido y yo como nuestros hijos nos llevamos del hotel y de sus dueños un magnífico recuerdo. Y un agradecimiento aún mayor. Es un auténtico lujo en todos los sentidos: impecablemente decorado, atendido y cuidado. Nos aconsejaron qué visitar y dónde comer con una paciencia y buen gusto exquisitos y nos hicieron sentirnos mejor que en casa.