
Ave fénix de la hostelería norteña e institución reverenciada por los amantes, no sólo del putt, sino de la elegancia y el buen tino. Y es que las sendas de la hotelería con encanto son inescrutables. Levantado en 1948 por los aficionados al golf en la Cerdaña, pronto se convirtió en lugar de encuentro de la burguesía catalana. Sin embargo, un pavoroso incendio pareció arruinar sus expectativas de...