
En un lugar retirado del litoral, inasible a la tramuntana y a la promiscuidad veraniega, se alza el parador llamado de la Costa Brava. Construcción cúbica, acristalada, de perfil horizontal, que se asoma al mar junto a un enorme acantilado moteado de pinos y plantas mediterráneas. Su blancura contrasta con el azul y el verde de los jardines colgados en el promontorio de Punta D'Es Muts, que ...