
Uno de los alojamientos más atractivos de la Costa Brava se alza cerca de la villa de Begur, en un paraje regado por riachuelos y manantiales naturales, y rodeado de bosques mediterráneos de encinas y pinos. El edificio, del siglo XVIII fue un día el convento de la Orden de los Padres Mínimos y aún conserva su estructura original y materiales autóctonos: fachada encalada, suelos de barro y muros q...