
Lo que fue el Palacio Iriarte, con fecha en el siglo XVII, es desde 2009 reluciente hotel de cuatro estrellas a ocho kilómetros de la nacional que conecta Madrid con Irún. El robusto armazón de piedra con cubierta de teja y blasón en el frente, sobre la hilera de balcones, se asienta sobre una llanura de la que aprovecha 7.000 metros cuadrados de espacio ajardinado provistos de árboles centenarios dentro de los límites de la finca....

Construcción de nueva planta similar a un gran chalet con enfoscado blanco y piedra en la fachada y cubierta de teja árabe con buhardillones. La rodea un jardín cuidado. Aparece ubicada en el municipio de Morga, en Busturialdea-Urdaibai, una comarca declarada patrimonio de la Humanidad y reserva de la Biosfera por sus espacios naturales.Los interiores, iluminados por grandes ventanas, se han dec...

Es un desahogado hotelito que se abrió en 2004 y todavía sigue ultimando detalles para parecer más glamouroso. Desde la terraza, colindante a la recepción, se tiene unas vistas agradables a las desnudas playas de Caños de Meca y al parque natural de la Breña, dibujado a sus espaldas. En pleno salvajismo gaditano, no hace más que invitar a su disfrute desde unos espacios sencillos, luminosos.


Tras los recios muros y el habitual semblante de refugio montañés de piedra, madera y pizarra, se esconde algo más que un establecimiento unido a la tradición de las cumbres de Panticosa y Formigal. Fiel a la arquitectura del Valle de Tena, La Casueña habita en la historia de Lanuza, aldea del Pirineo Aragonés anegada por las aguas de su pantano años ha y atada a la historia del reino gracias a su...

Curiosa historia la de esta fonda del nuevo milenio. María Saludes, la dueña de la última casita de El Morell, observó allá por el año 1913 el potencial comercial de este cruce de caminos entre Reus, Tarragona y Valls, y con la ayuda de su marido Isidro Palau, decidió recubrirlo de grava para atraer a mercaderes, arrieros y demás payesía de carromato y diligencia. Lo que se dice una emprendedora d...


Refrescante ejercicio de modernidad en medio del anodino panorama de la hotelería historicista. Una casa palacio del siglo XVIII reconvertida por Pilar Sánchez y Jesús Boroiz en una suerte de establecimiento de nueva generación sustentado por el trazo tectónico de su sobrino arquitecto. La subversión pasmosa del armazón neoclásico encuentra el suma y sigue en unos interiores eclécticos color teja ...


Entre macizos florales y arboledas, un sendero intrincado de montaña conduce a este hotelito rural con encanto construido en piedra, madera, barro y cubierta de teja roja, al estilo del resto de las casas de la aldea. Un hórreo, las cuadras y los invernaderos lo acompañan en medio de un jardín con portentosas vistas sobre la muralla grisácea de los Picos de Europa. Carlos Bueno lo gestiona con agu...


Entre Bordils y La Bisbal, en los verdes campos del Empordà, se acurruca con timidez un pueblecito medieval de origen y estilo muy mediterráneo: Madremanya. A sus pies, una masía del siglo XIV -con arcos del XV y del XVI- suscita el interés del automovilista, obligado a dejar el coche en un pequeño aparcamiento con barandas de madera situado frente a su entrada. Assumpta Puig, la propi...

A esta casa solariega del siglo XVI con fachada de rojo almagre la ha invadido un minimalismo colonial del que es responsable Pepe Moriana, que con la ayuda de cuatro arquitectos tinerfeños, llevó a cabo la rehabilitación del lugar: permanecen las galerías de madera de tea, los artesonados labrados y el patio interior con balaustrada y fuente, donde le tientan a uno los relajantes butacones de fib...


Torre del siglo XIV construida sobre las murallas de la antigua acrópolis romana, en pleno casco histórico de la ciudad, junto a la catedral de Dalt Vila. Considerada monumento histórico-artístico, funciona como hotel dese 1999. Ofrece alojamiento en apartamentos completamente equipados de dos o cuatro plazas. Estancias muy coquetas, decoradas en estilo ibicenco, y equipadas a la última....



Arrebata su nombre de un poema de Juan Ramón Jiménez -Olvidos de Granada- y bebe la esencia que el nobel aspiró con todas sus fuerzas en su viaje a Granada, donde contó con Falla y Lorca como anfitriones. Los jardines del Generalife, el paseo de los Tristes, la Alhambra, son algunos de los testigos mudos del paso de viajeros por el hotelito, allí justo donde el río Darro dibuja su parábola a su pa...

Encaramado en una de las lomas que frecuentan las iniciales estribaciones de Terra Alta, a la sombra de ese imponente hito en el paisaje que es la montaña picuda de Santa Bárbara, el pueblecito de Horta de Sant Joan ofrece una bonita estampa de tipismo rural. Antes de alcanzar las primeras casas del pueblo, un manto de olivos y pinos, envuelto también en el aroma a tomillo y romero, rodea el límite de un hotelito con encanto bautizado con el nombre de la cordillera principal Les Capçades....

