
En el puerto deportivo de Portimão, de color albero y terracota, el hermano pequeño de Tivoli reúne dos edificios de dos alturas –uno de ellos anexo – un pequeño jardín, dos piscinas de aguas saladas, un bar y dos restaurantes. La recepción se viste de blanco y se adorna de piezas de tierras más exóticas, acompañadas de butacones blancos de mimbre, mismo material del que se viste el mobiliario de las habitaciones, todas balconadas. ...