
Lagos, casi en la esquina occidental del Algarve -y de la Península Ibérica-, gracias en parte a su menor impacto turístico, muestra aún gran parte de su influjo árabe. La cercanía marroquí hace del pueblo y de esta Casa Mora un espejo casi en el que podría mirarse el norte de África. No en vano, los propietarios bucearon en Marruecos -las habitaciones aluden a distintas ciudades del país- a la ca...
