
Monumento nacional levantado en 1458 por el entonces obispo de Évora, Vasco Perdigao, como afianzamiento de una leyenda mariana, la que rememora la aparición de la Virgen sobre un espino allá por el año 1400. Oratorio, iglesia, convento, centro de peregrinación y, siglos después, establecimiento hotelero. Un edificio anexo contó con los mismos materiales que el antiguo inmueble, en especial con la...