
Sobre el ruinoso castillo de la ciudad se levantó en 1485 el convento consagrado a San Juan Evangelista. El águila que lo representa preside aún la fachada. Primero como residencia de reyes, después como morada auxiliadora de los monjes de Lóios, el santo recinto atravesó los siglos hasta oficiar en nuestros días de santuario hospedero de la red de pousadas lusa. Una histórica villa como Évora, ca...
