
Ubicado en pleno corazón de la Barcelona modernista, este atractivo hotel ocupa dos palacetes decimonónicos rehabilitados en 1997 y encargados por Enric Batlló. Ofrece alojamiento en unas habitaciones amplias, luminosas y vanguardistas, equipadas con las últimas tecnologías. En los espacios comunes, igualmente exquisitos en su ornamentación, el color crema en las paredes y los suelos de mármol ayu...


En medio de Via Laietana, frente al barrio Gótico y muy cerca de donde levanta su vuelo alabeado la cubierta del mercado de Santa Caterina -obra mayor de los arquitectos Enric Miralles y Benedetta Tagliabue-, el que fuera edificio residencial del antiguo presidente de la Generalitat catalana, Francesc Cambó, ha sido transformado en hotel por su nieto, Pau Guardans i Cambó. El estableci...



Valencia recupera su rostro frente a la playa. O más bien, lo reinventa. Con la mirada puesta en la Copa América 2007, la ciudad engalana su anverso marítimo y el hotel Neptuno quiere jugar su papel en la misma Malvarrosa. Su trazo minimalista, cúbico, anticipa espacios diáfanos en la conexión del vestíbulo presidido por un mural dedicado a Audrey Hepburn. Los ascensores panorámicos descubren una ...


Ocupa una construcción de aires alpinos, distribuida en cuatro plantas, en la carretera de Baqueira, cota 1.700, a tan sólo 400 metros del telesilla. Sus 76 habitaciones cuentan con un equipamiento completo que incluye acceso a internet por línea RDSI. También dispone de dos salas de reuniones con capacidad para 30 personas, además de una gran diversidad de instalaciones de ocio y descanso: terraz...

Aquí el silencio no pasa inadvertido. Existe, es real. Bajo la denominación de hotel rural y spa, este establecimiento se encuentra elevado a 1.000 metros de altitud a las afueras del pueblo de Ribes de Fesser, cerca de Vall de Núria. Su construcción montañesa, digamos, contemporánea, es una oda a la vista. Los ventanales no solo dejan pasar la luz, pero también ofrecen vistas de los verdes prados...

Comodidad, sosiego y cercanía es lo que ofrece a sus huéspedes este convento del siglo XVIII. El urbanita empedernido no encontrará ningún elemento de distracción, pues ni siquiera la televisión ha llegado a este coqueto retiro espiritual escondido en un tranquilo pueblecito de la Tierra de Barros. Las antiguas celdas individuales se han convertido en habitaciones y el refectorio, con su púlpito i...