Jarmers Plads 3 DK-1551 Copenhague (Copenhague|Dinamarca)
Metamorfosis del antiguo y clásico Park Hotel a instancias de la empresa Volkswagen, motor de seducción del propietario Hans Brochner para el cambio radical de look y filosofía de su hotel. La idea de instalar en la cosmopolita Copenhague un local que sirviera de campo de pruebas, de laboratorio vital de un grupo de jóvenes artistas tomó forma a principios de 2005 ya como hotel Fox, diseñado por y para las nuevas generaciones de urbanitas. A imagen y semejanza del lanzamiento del utilitario más barato y juvenil de la marca alemana de coches, el modelo Fox.
El resultado de esta estrategia originó un hotel distinto, extravagante, donde 21 desconocidos de cualquier rincón del globo aplicaron su creatividad con libertad total a 61 habitaciones, 61 explosiones únicas e intransferibles de grafismo y color. Estallido bubblegum en las poperas estancias de Xavi y Elisa –del estudio barcelonés Freaklüb-, apegadas a la cultura del graffiti. Imaginería manga en las del italiano Simone Legno. Atmósfera de alegre decadencia en las del estudio británico Container. Profusión comiquera en casi todas. Ilusión pop en la mayoría.
Copenhague sabe de diseño cosmopolita, de audacia open mind y de alianzas tan rentables como esta. Imaginación y originalidad en espacios reducidos, a veces claustrofóbicos, para agudizar la destreza sensorial, entre la doble y la triple dimensión. Está permitido chatear y navegar a alta velocidad. Pero ojo: don’t smoke! No se vaya a estropear el lienzo.
individuales: 6, dobles especiales: 14, junior suites: 20, suites: 13;
todas con
calefacción, aire acondicionado, TV interactiva, monitor plano de TV LCD/Plasma, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, secador de pelo
servicio 24 horas, garaje, zona WIFI, salón de estar
bar cafetería, restaurante
Consultar.
Lene Larsen