
Construida en 1947 y emplazada en Santiago, villa con fuero propio concedido por el rey Manuel I, esta casa creó escuela entre las que acabarían siendo pousadas regionales. Su coqueta arquitectura de casa de campo seduce más que sus habitaciones que, aunque contagiadas del espíritu romántico que impregna cada esquina, sufren una rigurosa y algo anticuada decoración. Si hay que elegir, mejor las de...