
No sería fácil explicarle a José Cabral, descendiente del conquistador de Brasil, que las tierras que donó a la Orden Tercera de los franciscanos para que fundaran el monasterio de Nostra Senhora da Esperança en 1563, acogen, cinco siglos después, esta pousada, orgullosa de su intacta estructura sobre el río Zêzere y la sierra de Estrela, Sus interiores han sabido conjugar el rusticismo de raíces ...
