Plaza de Aragón 2 10200 Trujillo /Cáceres (Extremadura|España)
Establecimiento homenaje a los tiempos de conquista en los que el gran Pizarro trazaba en la arena de la isla recóndita del Gallo la línea que separaba los valientes, los Trece de la Fama, de la deserción y la deshonra. Sus nombres quedaron inmortalizados en la historia e inamovibles en cada una de las habitaciones que les recuerda.
En el corazón de la ciudad, frente al hoy teatro que también rememora al ilustre expedicionario, una casa trujillana originaria del XVII y XVIII sirve de aposento temático para rememorar la hazaña peruana. Su ornato prolonga la declaración de intenciones, no siempre con tino, pero con la sana intención de fabricar el ambiente más apropiado para encontrar la intimidad y la satisfacción visual. Los estilos provenzal y colonial abrazan los rincones más rústicos protagonizados por la contundencia del granito. Virtual recreación del pasado que lleva al huésped a disfrutar del patio de naranjos, de las termas recreativas, de la taberna de Doña Francisca y cómo no, de las estrellas del hotel: su restaurante Huylas Nusta y la bodega Pachacuti.
Sigue el recorrido por este hotel de leyenda en la Crítica de Fernando Gallardo.
dobles: 14, dobles especiales: 6, junior suites: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, linea ADSL, TV interactiva, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, plancha, prensa diaria, habitaciones no fumadores, carta almohadas, albornoz, secador de pelo
Salida a las 17 horas, jardín, piscina exterior, salas de convenciones con capacidad para 120personas , gimnasio, sauna, Spa, salón de estar
bar cafetería, restaurante
ESPACIO SIN HUMOS Y ZONAS HABILITADAS OPARA FUMADORES, ASÍ COMO HABITACIONES HABITALADAS PARA FUMADORES.
+ hoteles para fumadores
Nunca.
Pilar Martín Jimenez
Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000
IVA (7%) no incluido
Pedro Alarcón, Alonso Briseño, Pedro de Candía, Antonio Carrión, Francisco de Cuellar, García de Jaren, Alonso de Molina, Martín de Paz, Cristóbal Peralta, Nicolás de Ribera, Domingo de Soraluce, Juan de la Torre, Francisco Villafuerte y, por supuesto Francisco Pizarro. Estos son los catorce insignes de la mítica expedición que a mediados del siglo XVI escribieron una de las páginas más lustrosas de nuestra historia de héroes y conquistas. Aislada en una isla perdida frente a la rada de Tacuma, la tropa desfallecía a pesar del sacrificio del hermoso gallo de su líder. Cuando todo pintaba retirada, la fe y el honor interpretaron el episodio ya consabido de la raya sobre la arena de la playa. Toda una fábula castrense que sirve de perfecta excusa para la recreación del acontecimiento que precipitó en la victoria peruana en este hotel con encanto. Exaltación de las virtudes trujillanas a lo largo de los siglos para atraer al turista más entregado.
Sus catorce habitaciones, bautizadas con los nombres de los protagonistas de la gesta, visten decoraciones diferentes, todas personalizadas, y en los salones y antesalas los estilos se entremezclan hasta dibujar una atmósfera acogedora, cautivadora.
Cada rincón quiere esconder un secreto y cuanto menos aloja un lugar de acomodo, que nos lleva a destacar la biblioteca y la sala de cazadores Padre Luque. El patio distribuye bajo la presencia de la piscina, el surtido de estancias que completa la oferta: por un lado, la taberna de Doña Francisca, ideal para el tapeo; por otro, sauna, gimnasio, salón de belleza y terma; y como plato fuerte el restaurante Huaylas Nusta, con Ignacio Urain al frente de su cocina imaginativa y estacional. Los vinos de Rioja o del Duero sobresalen en los sótanos de la bodega Pachacuti, donde el pitarra también conserva un espacio para el deleite.
"Al norte de Panamá, que es deshonra y pobreza, al sur una tierra por descubrir, que promete honra y riqueza, el que fuere buen castellano que escogiere lo que mejor estuviere."
En el hotel, en su restaurante Huaylas Nusta.
En Trujillo, en Pizarro: Plaza Mayor, 13. Patatas extremeñas al estilo Manuela, gallina trufada. Menú: 30-50 €.
Trujillo: plaza Mayor, monumento a Pizarro, palacio del Marqués de la Conquista, palacio ducal de San Carlos (s. XVII), el Alcazarejo, el convento de San Francisco el Real, el formidable castillo árabe y sus murallas (s. X). Cáceres (46 km) Parque Natural de Monfragüe (50 km) Monasterio de Guadalupe (80 km)
Nadie al llegar me informó que el hotel tenía gimnasio y sauna. Información nula. Por otro lado, es inconcebible que una habitación de casi 180 euros no lleve incluido el desayuno. El trato resultó frío y para nada personalizado. Qué menos que indicarte dónde está el patio, el salón... Por ese dinero hay hoteles mucho mejores.
El hotel me ha encantado. El personal tuvo todo el tiempo una atención correctísima y quiero destacar el detalle de un recepcionista que tuvo la amabilidad, teniendo en cuenta mi aficción por la pintura, de permitir que pudiese disfrutar de un maravilloso libro-catálogo que permanecía sobre un atril en el hall del hotel. En la cafetería fuí presentada a uno de los propietarios, que nos invitó al aperitivo.




(Estas ventajas están sujetas a la disponibilidad del hotel)
¿Quieres saber qué más privilegios obtienes al ser socio VIP de Notodohoteles.com? Pincha aquí