
La poderosa estirpe de los Golfín, en Cáceres desde el siglo XIII, veraneaba ya en este elegante cortijo de más de 260.000 metros cuadrados de olivares a un par de kilómetros de la capital. Un palacio del siglo XVI reconvertido ahora por la cadena Fontecruz en el primer hotel de cinco estrellas de la provincia gracias en parte a la intervención de la división industrial KA Contract en el interiori...