Las Ramblas 105 08002 Barcelona (Cataluña|España)
El primer hotel joya de la ciudad, nada menos. La alianza entre Bagués-Masriera joyeros y la cadena hotelera Derby hace renacer el histórico palacete El Regulador para rendir un homenaje a la Barcelona de principios de siglo, la que asombró al mundo con sus destellos modernistas y art noveau. El resultado de esta refundación es un bijou hotel, una joya dentro de otra joya dentro de otra más: Las Ramblas. Detrás de este proyecto está por supuesto la dirección y supervisión personal de Jordi Clos, por lo que encaja como anillo al dedo en la filosofía de una cadena tan exquisita como Derby Hotels Collection.
Como hotel-museo custodia la sala Masriera, la exposición permanente más completa del mundo de piezas del artista modernista de alta joyería más internacional, exponente también incluso del art decó. Como edificio, catalogado como monumento histórico de la ciudad y hasta hace poco sede de talleres y tiendas de la firma, fue diseñado en 1850 por Josep Fontseré i Domènech y pasó a ser ejemplo de la arquitectura clasicista romántica de marcado estilo italiano. Adquiere ahora una reinterpretación en clave Liberty, tendencia inglesa y escocesa del art nouveau más funcional y ligera.
El asombro surge desde el primer paso más allá del vestíbulo: una escultura dorada con dibujo de enredadera forjada por César Mota se enrosca en la escalera principal. El hueco dejado en las siete plantas del hotel favorece el paso de la luz y su efecto de transparencias. Por los pasillos irrumpe la presencia de los murales vidriados sostenidos en madera de wengué. Así hasta la terraza de la azotea, con una piscina que sobrevuela el gótico en panorámica de 360 grados. Más pasmo en el bistrot del chef George Pierre, alimentado con productos de La Boquería y amueblado con sofás de seda, biombos de madera y lámparas de cristal veneciano de Mariano Fortuny.
Un último lujo es adentrarse en el catálogo habitacional, inspirado en la manufactura de Charles Rennie Mackintosh con grandes cabeceras, sillas muy personales, maderas de ébano de Madagascar, pizarras de la India, pan de oro o mármol de Brasil y un puñado de guiños más a medio desvelar. Miran las estancias a Las Ramblas o a la calle del Carme pero hacia dentro hay que contemplar las joyas únicas de la colección que exhiben.
individuales: 3, dobles: 21, dobles especiales: 4, suites: 3;
todas con
calefacción, aire acondicionado, acceso a internet, Tv color, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, albornoz, secador de pelo
servicio 24 horas, piscina exterior, zona WIFI, salas de convencione
admitidas
Con coste adicional.
Nunca.
Felipe Turrell
La úbicación, céntrica es decir poco. La insonorización de las habitaciones. El sello de elegancia de la marca Derby. La excelencia de un establecimiento culto de verdad. Por supuesto, la colección de joyas modernistas de Masriera.
Cabe esperar mayor desarrollo de los desayunos, aún someros en exceso.