
A orillas del Cantábrico, en tierra de pescadores, un hotelito conserva a partes iguales señorío y sabor marinero. Allí donde familias enteras entrelazaban redes y nasas para su duro viaje hacía la mar, se ubica esta típica casa asturiana cuya estructura data del siglo XIX. Decoración y confort de clave rústica tras una fachada de piedra grisácea rematada por la forja de sus balcones y los aleros ...
