Plaza del Obradoiro 1 15705 Santiago de Compostela /A Coruña (Galicia|España)
Monumento de 1499 que los Reyes Católicos mandaron construir como hospital para dar albergue a los peregrinos del Camino de Santiago. Declarado Patrimonio de la Humanidad, exhibe una fachada plateresca y menestrales de librea junto a la puerta, en plena plaza del Obradoiro.
Los espacios lucen fastuosos, con laberintos de pasillos, recodos, rellanos y escaleras decoradas con nobleza. Destacan los salones, por su elegancia y su depurada y perentoria utilidad. Las habitaciones disponen de un generoso equipamiento y lucen una estrenada decoración gracias a un más que merecido lavado de cara finalizado en 2004. Mano de pintura, iluminación favorecedora, renovación de textiles y restauración del mobiliario son los frentes atajados para huir de la decadencia de otros establecimientos.
Cuenta con cuatro claustros de los siglos XV al XVIII espléndidos y bautizados, cada uno de ellos, con el nombre de un evangelista.
individuales: 12, dobles: 106, dobles especiales: 13, junior suites: 4, suites: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, acceso a internet, Tv color, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, TV Canal Plus, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, habitaciones no fumadores, carta almohadas, secador de pelo
garaje, jardín, salas de convenciones con capacidad para 400personas , Spa, salón de estar, business centre
bar cafetería, restaurante
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Nunca.
Julio Castro Marcote
Tarjetas de crédito: AE, DC, MC, V
Impuestos incluidos
Su privilegiado emplazamiento y la decoración de sus interiores.
La mayoría de las habitaciones no guardan relación con el abolengo existente en el resto del hotel.
Las del tercer piso, ubicadas en la parte frontal del Obradoiro.
A la plaza del Obradoiro y a la catedral desde los ventanales del comedor.
Casa Marcelo. Rúa Hortas, 1. Tel. 981 55 85 80. Mezcla de rusticismo y vanguardia, este local ofrece un menú degustación de cinco platos, más aperitivos y petit-fours. Menú: entre 21 y 30 €.
Hace tres días tuve la desgracia de asistir a la boda de unos amigos en la Capilla Real del Hostal de los Reyes Católicos en Santiago. No sé por dónde empezar... Las instalaciones estaban sucias y descuidadas (en particular los baños), el servicio de camareros compuesto por una serie de maleducados que se dedicaron a dar contestaciones intempestivas a todos los invitados de la boda durante la celebración del banquete. El banquete constaba de unos entrantes dispuestos en una sala donde no había ni una sola silla (más de 50 de los invitados sobrepasaban los 60 años de edad). Además de ser escasísimos, no sabían absolutamente a nada (ejemplo de entrantes: jamón de york, palitos viudos hechos con pasta de pizza, carne ao caldeiro en pinchos con patatas crudas....). Después de una hora y media de estar de pie nos pasaron al comedor de la Capilla Real y ahí comenzó el desastre. No voy a describir todo lo que allí acontenció porque necesitaría varias horas para detallar la cantidad de despropósitos que padecimos los invitados. Baste decir que algunos invitados no tenían sitio, la comida era mala, escasa y totalmente insípida, las bebidas servidas con cuentagotas y que a la hora y media de habernos sentado nos largaron del comedor con cajas destempladas hacia un recinto que se suponía era una boite, sin sillas, con los camareros racaneando las copas toda la noche y una especie de sereno vigilando a todos y cada uno de los invitados como si fuésemos delincuentes. Siento muchísimo la condena que la pareja de novios (lo mejor de la boda) tuvieron que sufrir en el mejor día de su vida.