
No es nuevo pero lo parece. Los arquitectos Ábalo y Alonso han conseguido devolverle a este hotel de la calle Loureiros un genuino impulso boutique que ahuyenta los paños del pasado, con fecha primera a mediados de los setenta en manos de la familia Moure. Pero los propietarios del Costa Vella y el Altaïr no se cansan de reinventarse hasta darle otro soplo de aire fresco al panorama hotelero de Santiago, aunque esta vez quien da la cara sea su retoño....