
Hay que adentrarse en la República de Sajá, en una de las regiones de la federación rusa más grandes y más gélidas de su vasto territorio. Se trata de Yakutia, cuya población conforma el mayor grupo autóctono de Siberia. Allí, en un glaciar montañoso transformado en un complejo turístico denominado nada más y nada menos que El Reino de la Congelación Permanente, con su bar, su museo y su trono, se tardará dos años en levantar este hotel helador cuyas suites recibirán a sus huéspedes a temperaturas de bajo cero. Al menos a unos -10 grados en invierno, mientras en el exterior se alcanzan los -50 grados.
La modalidad de hospedaje variará según se quiera ocupar la estancia sólo unas horas o toda la noche. A pesar de la dureza de las circunstancias, el hotel promete un cuidadoso diseño y un confort suficiente como para soportar las bajas temperaturas. Mucho hielo esculpido y pieles de ciervo con las que arroparse.
Vía e-Dreams blog.