
El "milagro" -tecnológico, claro está- de presentar un artilugio capaz de ofrecer infinitos fondos paisajísticos es obra de la empresa RationalCraft. Winscape es una ventana doble que oculta sendos televisores de alta definición, que a la postre son los que proyectan la imagen seleccionada, previamente grabada o disponible a través del catálogo de la compañía tecnológica.
Lo más sorprendente, y técnicamente más complejo, es hacer variar el paisaje conforme el inquilino cambia de posición para dotar así de cierta lógica espacial al invento. Esto se consigue mediante un wiimote, un sensor remoto de movimiento, y un sistema de infrarrojos que debe portar la persona para que se detecte su ubicación en cada momento.
Mediante una sencilla aplicación de iPhone, el propietario ya sólo tendrá que elegir la vista a la que quiera asomarse cada día. Yo lo dicen en RationalCraft: despertarse cada mañana en el mismo lugar es aburrido.