
La plaza de la catedral de Almería acogió las I Jornadas de Gastronomía Solar en la que el reputado chef catalán y otros cocineros de la provincia de Almería prepararon al sol aperitivos, cocina salada y dulce, cocina de montaña, cocina de olla y repostería.
Arola elogió los “tiempos lentos de cocción y sus posibilidades de cocinar a baja temperatura” de las cocinas solares y vaticinó que éstas acabarán implantándose en los restaurantes de hoteles y hogares antes de lo que imaginamos.
Utilizados en muchos países en vías de desarrollo, los hornos solares plantean una opción ecológica y económica ante la crisis energética mundial. No contaminan, no precisan electricidad ni combustible y en los países del Mediterráneo se pueden usar durante prácticamente todo el año.
La temperatura que puede alcanzar una cocina solar depende principalmente del número y tamaño de reflectores usados. Las más eficaces pueden alcanzar los 150º C, temperatura a la que se suelen cocinar los alimentos. Eso sí, son más lentas; cualquier receta cocinada al sol tardará aproximadamente el doble de lo que tardaría al prepararse en un horno convencional.