Bañeras esculpidas artesanalmente en madera, son auténticas obras de arte todas distintas en las estancias de uno de los tres establecimientos Vik de tierras uruguayas y chilenas. Hablamos del rancho de Punta del Este, una delicia de alojamiento rústico y orgánico.
Las suites de este hotel de rabioso diseño salido de las mentes más creativas deparan, entre coloristas murales, bañeras a dúo para sumergirse en ellas en pareja sin dejar de darse las manos.
Cada vez más de moda, con aparición protagonista en la reciente película Shame incluida, este hit de la hotelería estrella sobrevuela el High Line y el río Hudson desde sus cristaleras de voyeur. Frente a estas ventanas de vértigo, por supuesto, una bonita bañera con la que tocar el skyline.
Irresistibles parecen las bañeras redondas de piedra, teca y bambú de este edén de la península de Phranang, en plena naturaleza salvaje del parque nacional de Krabi Marine. Sin salir de la villa privada, qué mejor que un baño de pétalos frente a la arena blanca de la playa y las rocosas paredes circundantes. Romántico a rabiar.
Al norte de la isla, entre espesa vegetación y bajo la sombra de las palmeras, la terraza trasera de la Fleming Villa, dedicada a la memoria del creador de James Bond, esconde una deliciosa tina de hierro fundido pintada de verde con patas modelo garra pequeña. Sin duda, la mejor bañera de cuantas se incluyen en este recóndito resort.
No podía faltar uno de los obsesos de las bañeras por excelencia. A cinco minutos de los Campos Elíseos, uno de los hoteles con más postín de la ciudad cambió radicalmente de cara hace un par de años por la intervención siempre efectista de Philippe Starck. Para terminar de convertir al hotel en un must parisino, el diseñador planificó unos cuartos de baño espejados por completo donde colocó sus famosas bañeras de diseño sinuoso.
Aquí lo importante es saber calibrar el vértigo de cada uno porque hay que decidir a qué altura quieres asomarte al corazón del distrito financiero de Gangnam. Nada menos que 24 pisos de razones, un rascacielos frente al centro de convenciones más moderno de la ciudad, unas habitaciones en las que se han instalado pegado a las ventanas de suelo a techo unas muy apropiadas bañeras exentas de líneas rectas, cuadradas o rectangulares, muy zen. Seúl a los pies.
Otros: La Sultana (Marrakech, Marruecos), Huvafen Fushi (Maldivas), Maia Luxury resort & Spa (Seychelles), Malabar Escapes (India)...