






















































Pervive el gusto por lo rústico, por la aspereza del campo y por la esencia del esfuerzo que lo trabaja. La parte alta de la casa alberga un escueto spa y un gimnasio con algunos aparatos. Pero lo que cunde en la posada es el homenaje al terruño, desde la degustación de un vino casero elaborado en la bodega familiar hasta las recetas tradicionales a base de frutas y verduras del huerto. ...
