






















































A ocho kilómetros de Oropesa, a las afueras de un pueblecito llamado Alcañizo, la finca de Los Arcos del Egido recibe al huésped con el cuac-cuac de sus gansos y un rico olor a comida casera. Sólo cuatro habitaciones componen la oferta de esta recóndita casita ambientada en estilo rústico y personalizada con las más diversas reliquias familiares. El resultado es pintoresco aunque agradable, gracia...


El encanto de este hotelito tiene que ver con lo tangible pero también con lo que él mismo es capaz de evocar. Su nombre, de origen árabe y que remite al huerto que la hospedería convirtió en patio. Sus raíces, encontradas en el siglo XVII, aunque el antiguo aljibe, hoy habilitado como comedor de la casa, se remonta a un pasado medieval....
